"Las luces duelen" es una expresión comúnmente utilizada para describir el dolor que sentimos al exponernos a la luz.
Existen muchas razones por las que la luz puede resultar perjudicial. Una de ellas es que nuestros ojos necesitan tiempo para adaptarse a su intensidad. Otra causa de este dolor puede ser la forma en que las luces emiten ondas de luz, lo que puede provocar dolores de cabeza y fatiga visual.