La lámpara colgante es un tipo de luminaria que se cuelga del techo. Se caracteriza por su forma distintiva y se puede encontrar tanto en ambientes modernos como tradicionales.
El diseño de la lámpara colgante se popularizó en el siglo XVIII gracias a Luis XV. Está inspirada en las arañas de cristal, que se introdujeron en Francia en 1675. Las lámparas colgantes se utilizan habitualmente para iluminar y suelen montarse en las paredes o el techo de una habitación o pasillo.