Los trozos grandes de vidrio se utilizan con frecuencia en la fabricación de lámparas. El vidrio también es un material popular para la vajilla y el arte.
El vidrio se suele calentar a una temperatura determinada para conseguir la forma, el grosor y la calidad superficial deseados. Posteriormente, se puede enfriar sumergiéndolo en agua fría o soplando aire sobre él con un ventilador.
Las lámparas están hechas principalmente de vidrio porque este material no conduce bien el calor y puede soportar altas temperaturas sin romperse.