Mucha gente tiene mucho que hacer hoy en día. Quieren ser productivos y terminar sus tareas. No quieren perder el tiempo en cosas que no les resultan agradables o necesarias.
Para que puedan trabajar cómodamente, necesitan una lámpara de pared con dos brazos que ilumine toda la estancia. La luz debe ser lo suficientemente potente como para leer y escribir documentos al mismo tiempo, pero no tan brillante como para interrumpir su sueño.